Una política exterior adicta al oropel

La política exterior constituye en una metáfora perfecta de lo que ha sido el gobierno de Juan Manuel Santos hasta la fecha: más oropel que sustancia, más brillo que contenido, más apariencia que realidad. Un campo donde lo trascendente queda oculto tras lo anecdótico.
La temprana normalización de las relaciones con Venezuela y Ecuador se convirtió en medalla de la que Santos y Holguín presumían.

El baile de los fariseos

El reciente fallo de la Corte Internacional de la Haya en el diferendo Colombia – Nicaragua ha despertado la indignación de muchos colombianos. No dudo de la sincera preocupación de muchos, pero no han faltado las reacciones falsas, oportunistas y cínicas. Ya saben, a río revuelto… A lo largo de once años la atención sobre lo que se dirimía en la Corte Internacional ha sido mínima. Once años de silencio y desinterés.

VIGILADA MINEDUCACIÓN