Con nuevos retos de formación se reabre el programa de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Muebles William Gamboa Sierra

Antecedentes

En 1974 el Instituto Colombiano de Cultura, COLCULTURA, estableció el Centro Nacional de Restauración (CNR), dedicado a la investigación, conservación y restauración del patrimonio cultural colombiano.

El Centro y su Escuela de Conservación, Restauración y Museología asumieron, desde 1980, la formación de profesionales, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la OEA, el ICCROM (Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de los Bienes Culturales) y el Getty Conservation Institute, que perduró hasta 1993.

Mediante el convenio 046 de 1992, suscrito con COLCULTURA, la Universidad Externado ofreció el aval académico para el reconocimiento del programa educativo como carrera profesional, hecho que se concretó con la expedición del Acuerdo 154 de 1993 del ICFES. La entonces denominada Facultad de Restauración de Bienes Muebles inició sus labores en 1994 y asumió la profesionalización de los egresados de la Escuela de Conservación, Restauración y Museología.

Luego del cierre del Centro Nacional de Restauración en 2003, la Facultad pasó a ser la única entidad en el país dedicada a trabajar por la preservación del patrimonio cultural, mediante la realización de investigaciones académicas que contribuyeran a su conocimiento. Hasta la fecha ha formado 257 profesionales, ha desarrollado procesos de conservación-restauración sobre más de mil obras del patrimonio cultural colombiano y asesorado en la preservación y gestión de sus acervos patrimoniales, entre otras acciones.

La situación actual

El programa en Conservación y Restauración de Patrimonio Cultural Mueble, único en el país y uno de los pocos en Latinoamérica, tiene un reto frente a la sociedad: recuperar el patrimonio y potenciar su papel en el fortalecimiento cultural y en el desarrollo de las comunidades.

Colombia posee un patrimonio cultural innumerable y complejo en relación con su situación de deterioro, pero de importancia en calidad y significado para las comunidades. El patrimonio arqueológico, histórico, artístico y documental hoy demanda profesionales preparados para asumir su estudio, conservación, restauración y preservación. Y cada vez más los archivos de instituciones públicas y privadas, las instituciones responsables de los bienes de interés cultural en espacio público y los bienes arqueológicos y los museos de todo el país, se han visto obligados a asignar recursos para el inventario, catalogación, documentación, conservación, restauración y gestión de los bienes culturales que tienen a su cargo.

Hoy la ley exige que quienes lleven a cabo esta tarea sean profesionales en Conservación y Restauración de Patrimonio Cultural Mueble, lo que ha aumentado de manera exponencial la demanda laboral para estos profesionales. Mientras que hace unos años muchos restauradores se encontraban trabajando en otras áreas, a la fecha la gran mayoría de ellos labora en el campo de la preservación del patrimonio, muchas veces asumiendo más de un trabajo.

De manera particular, gracias a la inversión de recursos por parte del Distrito Capital en el inventario, estudio, mantenimiento, conservación y restauración de colecciones artísticas y bienes muebles en espacio público, hoy resultan insuficientes los profesionales en restauración para estas responsabilidades. En consecuencia, se ha incrementado la contratación de profesionales extranjeros que desconocen el contexto local y nacional y que, en ocasiones, pueden elevar el costo de los proyectos.

Los cambios en el programa de formación

El programa de Conservación y Restauración de Patrimonio Cultural Mueble del Externado tiene sus antecedentes en la formación de las escuelas europeas de los años setenta que contribuyeron a la formación de la Escuela de Conservación, Restauración y Museología del Centro Nacional de Restauración de Colcultura.

Principios de la restauración como la mínima intervención, la reversibilidad de los materiales o la legibilidad de los trabajos realizados, tuvieron un papel determinante en la formación de los primeros profesionales. Sin embargo, en la medida en que el objeto de la restauración fue cambiando e incluyendo un espectro más amplio del patrimonio cultural, la posición teórica, los criterios y los principios de la conservación-restauración exigieron replanteamientos. Así, el tema de discusión en los últimos años por organizaciones como ICOM (International Council of Museums) o el ICCROM se ha centrado en el rol de la conservación-restauración y su relación con la sociedad que produce y se apropia del patrimonio cultural.

Por tanto, el reto de la formación de los profesionales de la conservación-restauración de patrimonio cultural mueble es abordar los criterios tradicionales, a partir de las posturas contemporáneas frente al manejo del patrimonio, para plantear una posición crítica que se mantenga vigente y acorde con las dinámicas sociales del siglo XXI.

De esta forma, la necesidad de trabajar en los aspectos teóricos, los criterios y principios de la disciplina a la luz de las circunstancias latinoamericanas y, en particular la colombiana, es evidente para fortalecer la conservación- restauración como una disciplina transversal a las ciencias sociales, humanas y naturales, que enriquecen el programa de Conservación y Restauración de Patrimonio Cultural Mueble.

De igual forma, el componente científico, que desde los inicios de la Facultad ha sido una de las fortalezas del proceso formativo del conservador-restaurador externadista, se mantiene como un componente importante que define uno de los rasgos formativos del egresado.

Así, la nueva estructura curricular de este programa, que reabrió en el marco de la celebración de los 130 años del Externado de Colombia, en convenio con el Ministerio de Cultura y el apoyo del Ministerio de Educación, busca formar profesionales capaces de afrontar las problemáticas y particularidades del patrimonio cultural colombiano y de hacer énfasis en el fortalecimiento de los aspectos teóricos del currículo actual que no habían podido ser abordados a profundidad.

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